En Construgil reparamos grietas en las paredes, humedades, goteras,etc. Son sólo algunos ejemplos de los defectos que presentan muchos edificios de España. A pesar de que existe por ley obligatoriedad de cuidar y mantener las construcciones en buen estado, muchas comunidades de vecinos posponen este deber hasta que no queda más remedio que realizar una obra. Barcelona, Madrid, Cádiz, Valencia y Sevilla son las primeras ciudades que han puesto en marcha un "chequeo" obligatorio para ver el estado en el que se encuentra su patrimonio. Son las llamadas inspecciones técnicas. Las salidas de agua pueden deberse también a la red de saneamiento del bloque o a la red general. Cualquiera de estas dos roturas puede afectar a la base del edificio y ocasionar más daños de los que aparenta en un principio. La humedad dejará entonces de ser sólo un problema del propietario para convertirse en un asunto que afectará a todos los inquilinos. Vivir en comunidad significa compartir áreas comunes y, por tanto, ser responsable de su mantenimiento. En las áreas comunes entran las escaleras, las fachadas, los ascensores, la piscina, los jardines, el sistema de calefacción, etc. La obligación de conservar y mantener el edificio en buenas condiciones se recoge en diferentes leyes, entre ellas, el Código Civil, la Ley de Arrendamientos, y la Ley de Propiedad Horizontal, última normativa que desde 1999 regula todo lo relativo a las comunidades de vecinos.
Los ayuntamientos son los encargados de ejercer la inspección, bien por cuenta propia o bien porque alguna persona denuncie el estado ruinoso de una casa. Proteger y cuidar el patrimonio es una inversión. Nunca se debe ver como gasto sino como una revalorización del dinero que tenemos invertido en nuestro piso. Una casa en buenas condiciones es más fácil de vender. Sin embargo, como señalan los expertos, la práctica en nuestro país es dejar que todo se vaya deteriorando hasta que no queda más remedio que llamar a una empresa de reformas. Con independencia de la vida útil del edificio, algunos de sus componentes (calderas, pinturas, barnices, etc.) tienen vida corta y hay que renovarlos. No hay que olvidar, además, que al amparo del desarrollo de los años sesenta se construyeron viviendas con defectos en la edificación, materiales pésimos o en suelos no demasiado aptos. La aluminosis fue, hace unos años, uno de los ejemplos de la herencia de este periodo histórico.
Una revisión periódica ayuda a mantener la estructura y los elementos del bloque en las condiciones óptimas de habitabilidad. Tener que hacer una reforma supone un desembolso mayor que el pago de una inspección. A veces, incluso hay que desalojar a los vecinos. Son muchos los elementos que un técnico tiene que inspeccionar en una comunidad de vecinos. Para el Colegio de Administradores es fundamental que se elija a un técnico imparcial. Buscar a un buen profesional que haga periódicamente revisiones son dos premisas básicas para que un edificio alargue su vida. Hay que recordar que como nosotros los edificios no sólo necesitan pintura. DE LOS PIES A LA CABEZA Un plan de mantenimiento básico tiene que tener presente los siguientes aspectos:
Todos los edificios deben contar con extintores en zonas comunes. |
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